Una nueva y dolorosa información surge en torno a la tragedia ocurrida en Durazno, donde una niña de 11 años perdió la vida tras recibir una descarga eléctrica mientras se dirigía a la escuela.
Tal como informáramos en Río Negro Ahora, el hecho tuvo como víctima a Ana Paula Rojas, quien falleció en el acto tras entrar en contacto con un conductor eléctrico caído en un camino vecinal del paraje Caballero.
De acuerdo a un informe interno de UTE, al que accedió Montevideo Portal, la menor tomó contacto con un cable de media tensión que se encontraba caído “presumiblemente al ras del suelo y amarrado al aislador”.
El documento señala que la caída del poste y del tendido eléctrico se produjo días antes del hecho, en medio de condiciones climáticas adversas, con fuertes vientos y lluvias intensas. A raíz de esto, la línea quedó energizada sobre el camino, representando un grave peligro para quienes circularan por el lugar.
Según se detalla, al quebrarse la columna, el cable quedó cruzando el camino vecinal, lo que habría provocado el fatal desenlace cuando la niña, que se desplazaba en moto hacia la escuela N° 67, hizo contacto con el mismo.
El hecho ocurrió sobre las 10:00 de la mañana del jueves. La menor fue encontrada sin vida por su padre, quien salió en su búsqueda al no recibir el mensaje habitual que confirmaba su llegada al centro educativo.
Otro dato que agrava la situación es que, en las inmediaciones, fueron hallados seis animales muertos, presumiblemente afectados por la misma descarga eléctrica.
De acuerdo a la información policial, el día anterior la niña no había asistido a clases debido al mal tiempo, y no se habían registrado denuncias sobre la columna caída, por lo que se presume que fue la primera persona en pasar por el lugar tras el incidente.
El caso continúa siendo investigado por la Policía de Durazno, mientras crece la preocupación por el estado de la infraestructura eléctrica en zonas rurales y los protocolos de respuesta ante este tipo de situaciones.




























