En el marco de los actos por los 145 años de la Jefatura de Policía de Río Negro, el exjefe de Policía Sergio Solé participó de las actividades conmemorativas y compartió una reflexión sobre uno de los principales desafíos en materia de seguridad: el narcotráfico y el consumo de drogas.
Durante la instancia, Solé expresó el profundo vínculo que mantiene con la institución y con Río Negro, departamento en el que desarrolló gran parte de su carrera y llegó a ocupar la Jefatura de Policía.
“Fue un lugar donde crecí profesional y personalmente. Allí construí vínculos con la gente y recorrí todo el departamento, tanto en la ciudad como en el medio rural”, señaló. Asimismo, agradeció al actual jefe de Policía, William García, por dar continuidad a distintos proyectos y mantener un equipo de trabajo comprometido.
Con una extensa trayectoria en la Policía Nacional, recordó que se especializó en Investigaciones y Narcóticos, aunque desempeñó funciones en prácticamente todas las áreas de la institución. También destacó haber sido uno de los impulsores del modelo de Policía Comunitaria a nivel nacional.
Respecto al combate al narcotráfico, el exjerarca afirmó que la problemática requiere un abordaje integral del Estado y sostuvo que el trabajo policial, por sí solo, no alcanza para revertir una situación que tiene profundas raíces sociales.
Solé explicó que el narcotráfico “es un problema de entramado social” y consideró que la respuesta debe involucrar a distintas áreas del Estado, más allá de la actuación de las fuerzas de seguridad.
En ese sentido, señaló que la Policía realiza un trabajo permanente cerrando bocas de venta de estupefacientes, pero advirtió que el problema continuará mientras exista una fuerte demanda de drogas.
El exjefe policial sostuvo que el foco también debe ponerse en las personas con adicciones, a quienes definió como enfermos que necesitan tratamiento. A su juicio, el Estado no está brindando una respuesta suficiente, lo que termina trasladando toda la responsabilidad a las familias.
“Si no se atiende al adicto, esa persona muchas veces termina recurriendo al delito para sostener el consumo, primero dentro de su entorno familiar, luego en el barrio y, en muchos casos, mediante rapiñas u otros delitos”, explicó.
Además, consideró que el Ministerio de Salud Pública debe asumir un papel mucho más activo en el tratamiento de las adicciones y remarcó que el fenómeno debe abordarse mediante una coordinación entre los distintos ministerios y organismos estatales.
Finalmente, Solé sostuvo que la lucha contra el narcotráfico no puede limitarse a la represión del delito, sino que debe complementarse con políticas de prevención, asistencia y rehabilitación que permitan reducir la demanda de drogas y atacar las causas que alimentan este fenómeno.





























