Fray Bentos cuenta desde ahora con una nueva propuesta deportiva destinada a niños y niñas: Cajú Handball, la primera escuelita de esta disciplina, que busca acercar el handball a las nuevas generaciones y ofrecer una alternativa a deportes de mayor tradición como el fútbol y el básquetbol.
La iniciativa surgió a comienzos de año, a partir de un curso de iniciación al handball para entrenadoras que fue llevado al interior por la Federación Uruguaya de Handball y la Secretaría Nacional del Deporte. La capacitación estuvo a cargo del profesor Felipe Revela y, como instancia final, los participantes debían presentar un proyecto para crear una escuelita de handball desde cero.
Un grupo de jugadoras de handball, en su mayoría madres, participó del curso y encontró en esa propuesta una oportunidad para generar un nuevo espacio deportivo para los niños. La idea comenzó a tomar forma con el impulso de Mérida Alpuy junto a Antonella Garay.
“Queríamos que los niños tuvieran otra opción deportiva y que pudieran conocer el handball, que quizás no es tan conocido como el fútbol o el básquet”, explicó Antonella Garay.
El club Cajú recibió la propuesta y puso sus instalaciones a disposición de la iniciativa, mientras que la Secretaría Nacional del Deporte y la Intendencia de Río Negro colaboró con la donación de algunos elementos para el desarrollo de las actividades.
PARA NIÑOS Y NIÑAS DE 5 A 12 AÑOS
En esta primera etapa, Cajú Handball está dirigido a niños y niñas de 5 a 12 años, con la intención de ampliar posteriormente la propuesta hacia otras edades formativas.
Los entrenamientos se realizan los lunes y miércoles a las 16:00 horas, en Cajú.
Para participar solamente se necesita llevar ropa cómoda, zapatillas, agua y muchas ganas de divertirse y aprender.
Actualmente, el objetivo principal es que los niños tengan un primer acercamiento a la disciplina, conozcan sus fundamentos y disfruten de la actividad.
Si bien el proyecto contempla la posibilidad de participar en competencias en el futuro, por el momento esa instancia no está prevista. Para ello sería necesario contar con otras escuelitas de handball con las cuales poder competir.
Desde la organización esperan que esta iniciativa pueda crecer y que también surjan nuevos espacios dedicados a la enseñanza del handball, permitiendo así que los niños y niñas tengan la posibilidad de desarrollarse en la disciplina y, más adelante, participar en encuentros y competencias.




























