El presidente de la Mesa Política Departamental del Frente Amplio en Río Negro, Óscar Terzaghi, confirmó que la fuerza política resolvió remitir formalmente al Tribunal de Conducta Política (TCP) a nivel nacional los antecedentes vinculados a la actuación del edil departamental Juan Sardela. La resolución busca que el órgano ético de la colectividad evalúe la conducta del curul y determine eventuales sanciones orgánicas.
De acuerdo con lo expresado por Terzaghi, la medida representa el desenlace de un proceso interno que se arrastra desde hace tiempo. Según el dirigente frenteamplista, la Mesa Política intentó generar instancias de diálogo e interpelación citando al edil en dos ocasiones para encauzar la relación con la bancada y evitar situaciones de confrontación interna; sin embargo, Sardela no compareció a ninguna de las convocatorias.
Terzaghi señaló que la decisión responde a una serie de comportamientos reiterados por parte del edil desde el comienzo de la presente administración departamental. El presidente de la Mesa Política cuestionó las posturas públicas del curul, señalando que ha incurrido en actitudes confrontativas, agravios y descalificaciones mediante el uso de adjetivos dirigidos a compañeros de la propia fuerza política e integrantes del Ejecutivo departamental.
Asimismo, Terzaghi enfatizó que la actuación en política exige el respeto a las herramientas democráticas e institucionales, y recriminó el accionar del edil en la organización de sectores vulnerables para canalizar demandas sociales fuera de las vías y principios que defiende la fuerza política.
El titular de la Mesa Política remarcó que el proceso iniciado en el Tribunal de Conducta Política cuenta con todas las garantías estatutarias correspondientes para la defensa del implicado. El TCP realizará la instrucción del caso y emitirá un dictamen de juicio de valor.
Sujeto a las conclusiones de ese fallo, la resolución definitiva quedará en manos del Plenario Nacional del Frente Amplio, el cual tendrá la potestad de aplicar desde medidas disciplinarias menores hasta la sanción más severa, que implica la expulsión formal de las filas del partido.




























