PUENTE SAN MARTÍN CUMPLE 50 AÑOS: MEDIO SIGLO UNIENDO A URUGUAY Y ARGENTINA

Este miércoles 16 de setiembre se cumplen 50 años de la inauguración del puente internacional Libertador General San Martín, una obra que transformó para siempre la comunicación entre Fray Bentos y la zona de Puerto Unzué, en Argentina, y que se convirtió en uno de los principales vínculos terrestres entre ambos países.

La historia de esta conexión binacional comenzó mucho antes de que las primeras estructuras comenzaran a levantarse. El 23 de noviembre de 1960, los gobiernos de Uruguay y Argentina constituyeron, mediante un canje de Notas Reversales, la Comisión Técnica Mixta del Puente entre Argentina y Uruguay (COMPAU), encargada de realizar los estudios técnicos para determinar la ubicación y las características de la futura obra.

La comisión quedó formalmente constituida el 7 de febrero de 1961. Los estudios realizados determinaron que la zona más conveniente para establecer la conexión vial era la comprendida entre Puerto Unzué, en la República Argentina, y Fray Bentos, en Uruguay.

El 30 de mayo de 1967 se firmó en Buenos Aires el convenio para la construcción del puente internacional, posteriormente ratificado en Montevideo. El acuerdo estableció, entre otros aspectos, que cada país asumiría las obras correspondientes a su jurisdicción y que el puente sería propiedad común e indivisible de Uruguay y Argentina.

Una obra de gran magnitud

La construcción fue financiada parcialmente mediante préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), complementados con recursos aportados por ambos países.

El 23 de agosto de 1972 se firmó el contrato de construcción con el Consorcio Puente Internacional COPUI, adjudicatario de la Licitación Pública Internacional. El monto inicial de la oferta fue de 21.700.618,52 dólares, posteriormente ajustado por mayores costos derivados de la ejecución de la obra.

La infraestructura tiene una longitud total de 5.966 metros, de los cuales 4.220 metros corresponden a jurisdicción argentina y 1.146 metros a jurisdicción uruguaya, además de los terraplenes de acceso.

El tramo principal cuenta con 220 metros de luz entre los ejes de las pilas y una altura de 36 metros sobre el canal principal de navegación. La estructura, construida en hormigón armado pretensado, se apoya sobre pilas fundadas mediante cajones y pilotes de gran diámetro.

El puente tiene 8,30 metros de ancho de calzada y dos veredas de 1,50 metros cada una, debajo de las cuales se previó además el tendido de cables y tuberías.

La obra fue inaugurada oficialmente el 16 de setiembre de 1976. En aquella ceremonia, los gobiernos de Uruguay y Argentina establecieron mediante una Declaración Conjunta que la nueva conexión internacional llevaría el nombre de Libertador General San Martín.

Al día siguiente comenzó su funcionamiento para el tránsito público bajo el régimen de peaje establecido en el convenio de construcción.

Desde entonces, el puente pasó a ocupar un lugar central en la vida económica, social y cultural de las comunidades ubicadas a ambas márgenes del río Uruguay.

Mucho más que una obra vial.

La construcción del puente significó mucho más que la concreción de una importante obra de ingeniería. Para Fray Bentos y las localidades argentinas vinculadas a Puerto Unzué y Gualeguaychú, representó la posibilidad de contar con una comunicación terrestre permanente y directa que redujo las dificultades que durante décadas había generado la presencia del río Uruguay como barrera geográfica.

El puente facilitó el tránsito de personas, el transporte de mercaderías y el desarrollo de actividades comerciales, productivas y turísticas. También permitió fortalecer los vínculos familiares, culturales y sociales entre comunidades que, pese a estar separadas por el río, históricamente compartieron costumbres, vínculos y una misma región.

A lo largo de estas cinco décadas, miles de personas han atravesado el puente por motivos de trabajo, estudio, turismo, comercio, actividades familiares o simplemente para visitar al otro lado del río.

Su importancia también trasciende la relación entre las ciudades de la región. El puente Libertador General San Martín se incorporó a una red de integración física que permite conectar Uruguay con Argentina y, a través de las principales rutas regionales, con otros puntos del Mercosur. Hoy es el principal punto de ingreso de mercadería al Uruguay.

Medio siglo como símbolo de integración.

Cincuenta años después de aquella inauguración, el puente continúa siendo una pieza fundamental de la infraestructura binacional y una referencia permanente para Fray Bentos.

Más allá del hormigón y el acero que sostienen sus casi seis kilómetros de extensión, el San Martín representa medio siglo de circulación y encuentro entre dos países cuyos pueblos mantienen una estrecha relación.

Desde aquel 16 de setiembre de 1976, el río Uruguay dejó de ser solamente una frontera física para convertirse también en un espacio atravesado diariamente por miles de historias.

Este miércoles, al cumplirse medio siglo de su inauguración, el puente Libertador General San Martín celebra 50 años de una función que excede ampliamente la de unir dos orillas: es una de las expresiones más visibles de la integración entre Uruguay y Argentina y parte inseparable de la historia reciente de Fray Bentos y de toda la región.