En el Centro de Choferes de Fray Bentos se desarrolló este miércoles una jornada de capacitación denominada “Violencia hacia NNA facilitada por los entornos digitales: herramientas para la comprensión, detección y abordaje”, dirigida a educadores, técnicos y equipos que trabajan con niñas, niños y adolescentes.
La actividad fue organizada en el marco del Sistema Integral de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes contra la Violencia (SIPIAV), a través de los Comités de Recepción Local, junto con Ceibal y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). La instancia contó con la participación de la Dra. Valeria Ramos y el Lic. Soc. Ramiro Liesegang.
Durante la jornada, Ramos explicó que el objetivo fue brindar herramientas para comprender el ecosistema digital y reconocer que, además de sus posibilidades, existen situaciones de riesgo y distintas formas de violencia que pueden afectar a niños, niñas y adolescentes.
La especialista señaló que las situaciones de violencia generan daños y que los menores pueden manifestar diferentes señales. Entre ellas mencionó cambios de conducta, angustia, conductas sexuales que no corresponden a la edad, incomodidad frente a determinados contactos o nerviosismo ante llamadas y mensajes.
También destacó la importancia del acompañamiento de los adultos, conociendo qué plataformas utilizan los niños, a qué juegan y con quiénes interactúan. Advirtió que, en determinados casos, una persona puede presentarse en internet como un supuesto amigo o alguien de la misma edad cuando en realidad busca aprovecharse o ejercer violencia.
Otro de los temas abordados fue el denominado “sharenting”, término utilizado para describir la práctica de madres, padres y otros adultos que comparten en redes sociales fotografías e información sobre sus hijos.
Ramos aclaró que no se trata necesariamente de una forma de violencia, pero planteó la necesidad de reflexionar sobre los efectos que puede tener la exposición permanente de la vida de niños y adolescentes.
Fotografías, información sobre la escuela, actividades cotidianas, viajes o momentos familiares pueden quedar expuestos en internet sin que el niño haya tenido la posibilidad de decidir sobre esa publicación.
La especialista planteó además una reflexión vinculada a la intimidad y al derecho de los niños a decidir sobre su propia imagen.
“¿Desde qué lugar yo le voy a decir ‘no subas una foto’, cuando yo vengo publicando su vida desde que nació?”, fue una de las preguntas planteadas durante la jornada.
En ese sentido, señaló que llega un momento en que los propios niños comienzan a expresar que no quieren que determinadas fotografías sean tomadas o publicadas.
Para Ramos, resulta importante que los adultos puedan detenerse a pensar qué información comparten y, al mismo tiempo, conversar con los niños y adolescentes sobre el uso de las imágenes, respetando progresivamente sus decisiones y preservando su intimidad.
La jornada puso así el foco no solamente en las herramientas para detectar situaciones de violencia digital, sino también en la responsabilidad de los adultos a la hora de acompañar a niños y adolescentes en un entorno que forma parte cada vez más de su vida cotidiana.






























