JUSTICIA INTIMÓ A LA INTENDENCIA A RESTITUIR EN SU LUGAR DE TRABAJO Y SU SALARIO A UNA FUNCIONARIA DE VÍCTIMA DE VIOLENCIA DE GÉNERO POR PARTE DE SU EX PAREJA TAMBIÉN FUNCIONARIO.

Intendencia de Río Negro

La Justicia de Fray Bentos ordenó a la Intendencia de Río Negro restituir de forma inmediata las funciones laborales y el pago de la partida “full time” a una funcionaria municipal, al considerar que fue víctima de violencia institucional y laboral en el marco de una situación de violencia basada en género.

La resolución, dictada por la jueza letrada Dra. Selva Siri Thove, se da en el proceso iniciado por G.P.F.V. contra L.N.L.P., bajo la Ley Nº 19.580. Ambos son funcionarios de la Intendencia de Río Negro y sobre el denunciado pesan medidas cautelares de prohibición de acercamiento y comunicación, con monitoreo electrónico.

Según se detalla en el fallo, la funcionaria fue trasladada de sus tareas originales en julio de 2025, lo que implicó una pérdida salarial, falta de asignación de funciones acordes a su formación y exposición a situaciones humillantes. Entre los hechos denunciados, se incluyó su envío a un evento público en un lugar donde trabaja el denunciado, lo que provocó la activación del dispositivo electrónico y una intervención policial, quedando expuesta ante terceros.

La magistrada concluyó que la Intendencia incumplió su deber de protección, vulnerando el artículo 40 de la Ley 19.580, que garantiza la estabilidad laboral, la no discriminación y la protección del derecho al trabajo de las mujeres víctimas de violencia de género. El fallo sostiene que la pérdida del “full time” constituye una afectación salarial y que la funcionaria debía mantener condiciones laborales equivalentes durante la vigencia de las medidas cautelares.

En consecuencia, la Justicia intimó a la Intendencia a reintegrar a G.P.F.V. a tareas compatibles con las que desempeñaba antes del traslado, a pagar retroactivamente la partida salarial desde julio de 2025 y a adoptar medidas para evitar cualquier contacto con L.N.L.P. en el ámbito laboral. También ordenó prevenir burlas, maltratos o nuevos actos discriminatorios.

Según supo Río Negro Ahora, la funcionaria se reintegró a su lugar de trabajo ayer miércoles, aunque lo hizo en condiciones precarias: no tenía escritorio asignado y debieron colocarle uno de apuro. Además, se le entregó una computadora que no estaba conectada a la red eléctrica, por lo que no cuenta con usuarios ni acceso a sistemas.

“La jornada de ayer miró el techo sola en la oficina de los escribanos”, indicó una fuente consultada.