Empresa contratada por el ministerio de vivienda arribó hoy a Fray Bentos para realizar cateos y estudios de suelo de las viviendas Covisin 6
Los trabajos están siendo llevados adelante por la firma Geotech, contratada a través de la ANV (Agencia Nacional de Vivienda), con el objetivo de analizar la resistencia y condiciones del terreno donde se encuentran emplazadas las cerca de 40 viviendas entregadas en el año 2019.
La intervención se da en el marco de un litigio iniciado por los residentes, quienes denuncian graves problemas estructurales en sus hogares. Según expresó Micaela Jauregui, en representación de los vecinos, las viviendas presentan humedad generalizada, deterioro en las estructuras galvanizadas y desprendimientos de materiales, lo que ha generado creciente preocupación por la seguridad.
Uno de los puntos más sensibles es la estabilidad del suelo. Estudios preliminares han detectado presencia de tosca y movimientos, lo que, según los vecinos, no fue debidamente analizado al momento de la construcción. Esta situación alimenta el temor a posibles derrumbes, especialmente en casos como el de la vivienda número 34, donde ya se han registrado daños significativos.
El proceso judicial se encuentra actualmente en un impasse de seis meses, período en el cual el Ministerio evalúa posibles soluciones. Se espera que en mayo se presente una propuesta definitiva, que podría incluir la reparación de las viviendas existentes o la demolición y construcción de nuevas unidades.
Sin embargo, los vecinos son claros en su postura: consideran que las reparaciones no son viables y reclaman acceder a viviendas nuevas y dignas. La decisión final deberá ser sometida a votación entre los residentes, y en caso de no alcanzarse un acuerdo, el juicio continuará su curso.
A la incertidumbre estructural se suma la preocupación económica, ya que los propietarios deben continuar abonando las cuotas de sus viviendas pese al estado de las mismas, sin que hasta el momento exista una resolución que contemple la suspensión de pagos.
Otro de los interrogantes planteados refiere al futuro en caso de una eventual demolición, ya que muchas familias no cuentan con alternativas habitacionales y deberían afrontar alquileres mientras se desarrolla una posible reconstrucción.
El avance de los cateos marca una etapa determinante en la búsqueda de soluciones, en un conflicto que lleva seis años y mantiene en vilo a decenas de familias que reclaman respuestas urgentes.































