Un grupo de 24 familias nucleadas en Familias por un Techo continúa impulsando una iniciativa solidaria que les permite generar ingresos mientras mantienen vivo su objetivo de acceder a una vivienda digna. A través de la elaboración y venta de diferentes comidas, utilizando el horno y las instalaciones cedidas por el Club Tulipán, el colectivo ha encontrado una alternativa para afrontar la falta de empleo que afecta a muchos de sus integrantes.
Tras un trabajo de organización, el grupo comenzó a desarrollar beneficios gastronómicos en la sede del club, donde cada semana preparan distintas comidas. En esta oportunidad elaboraron pizzas, alcanzando un promedio de 105 pedidos, una respuesta que consideran muy positiva por parte de la comunidad.
Los integrantes se organizan por turnos para participar en todas las tareas, desde la preparación hasta la venta, permitiendo que los ingresos obtenidos sean distribuidos entre las 24 familias que forman parte del colectivo.
Desde la organización destacaron el respaldo recibido por distintas instituciones, entre ellas la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, además de la colaboración de vecinos que han aportado insumos como bandejas, leña y otros recursos que hicieron posible el desarrollo de la iniciativa.
El objetivo principal del emprendimiento es brindar una salida económica a familias que hoy no cuentan con empleo, demostrando que, con oportunidades y trabajo colectivo, es posible generar recursos para afrontar las necesidades diarias.
Asimismo, señalaron que la realización de estos beneficios de forma periódica busca demostrar el aprovechamiento del espacio cedido por el Club Tulipán y fortalecer el planteo de contar, en el futuro, con una infraestructura permanente y adecuada para desarrollar este tipo de actividades productivas, no solo para este grupo, sino también para otras organizaciones sociales que necesiten generar ingresos.
Desde Familias por un Techo remarcan que la iniciativa refleja la voluntad de sus integrantes de salir adelante mediante el trabajo. “No queremos que nos regalen nada; queremos la oportunidad de trabajar”, sostienen, convencidos de que el esfuerzo colectivo es el camino para mejorar la calidad de vida de sus familias mientras continúan luchando por concretar el sueño de la casa propia.





























