Las autoridades locales se preparan para afrontar las consecuencias meteorológicas anunciadas para los próximos meses. Tras la reunión del Comité Departamental de Emergencias (CECOED), el intendente Guillermo Levratto y la coordinadora de la institución, María José Porro, presentaron las líneas de acción destinadas a prevenir y mitigar el impacto de las intensas lluvias e inundaciones previstas por el fenómeno de El Niño.
Durante el encuentro se destacó la necesidad de canalizar información veraz y oficial hacia la ciudadanía, evitando caer en la desinformación o el pánico. Según los pronósticos actualizados, los picos de precipitaciones más severos se aguardan para el último trimestre del año, con una eventual reincidencia en el otoño subsiguiente.
Acciones preventivas y articulación territorial
Como principal estrategia de mitigación, se avanza que se haga «A Pie Seco» tratando de que las intervenciones sean tempranas y busca anticiparse a los momentos críticos de anegamiento. Las tareas incluyen la limpieza profunda de cauces urbanos e infraestructura pluvial —con especial foco en los arroyos La Esmeralda y Laureles—, así como la asistencia directa a familias en zonas vulnerables en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y las áreas de Vivienda y Políticas Sociales.
«La clave está en actuar antes de que el agua llegue a las casas. Cuanto más podamos intervenir en prevención, menor será la emergencia que debamos atender después», remarcaron las autoridades locales durante la convocatoria.
Infraestructura, refugios y caminería rural
Por su parte, María José Porro confirmó que los centros de contingencia y refugios temporales en todo el departamento ya están completamente equipados y operativos ante eventuales desplazamientos de personas, particularmente en localidades costeras como San Javier y Nuevo Berlín, expuestas al comportamiento del Río Uruguay.
De forma paralela, las cuadrillas de obras mantienen un monitoreo permanente sobre la red de caminería rural y los accesos a los distintos poblados del interior. El objetivo prioritario es realizar mantenimiento en pasos y puentes críticos para garantizar la transitabilidad de la producción y evitar el aislamiento de los vecinos ante episodios de lluvias torrenciales.
Las estimaciones hablan de una situación compleja en este último trimestre del año y luego de febrero a abril de 2027.




























