La Dirección General Impositiva (DGI) desplegó inspectores en todo el territorio nacional para reforzar los controles sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias, según informó este miércoles y publicó El País.
Las inspecciones comenzaron a fines de setiembre y se realizan a partir de un análisis de riesgo de los contribuyentes, utilizando la información disponible en el organismo. El principal foco está puesto en comercios y actividades dirigidas a consumidores finales que presentan una alta probabilidad de subvaluación de ventas.
La DGI busca detectar casos en los que se declaren montos inferiores a los efectivamente vendidos o en los que directamente no se documenten todas las operaciones realizadas.
Otro de los objetivos es detectar el uso indebido de los regímenes destinados a pequeños contribuyentes. En particular, se procura identificar comercios cuyos niveles de ventas superen los límites establecidos para permanecer dentro de esos regímenes y que, por esa vía, accedan a un tratamiento tributario más beneficioso del que les corresponde.
Además, se realizan controles aleatorios de inscripción y facturación en distintos puntos del país.
La respuesta de la DGI dependerá del nivel de riesgo identificado en cada caso. Las actuaciones pueden comenzar con comunicaciones preventivas y alertas, continuar con intimaciones para corregir los desvíos detectados y llegar, en las situaciones consideradas de mayor riesgo, a fiscalizaciones.
El organismo recordó que sus inspectores deben identificarse mediante el carné institucional. Ante dudas sobre la identidad de un funcionario, se habilitó el teléfono (2) 1344 6671 para realizar consultas.






























