La Escuela de Verano de la Escuela Nº 66 finalizó sus actividades con un balance ampliamente favorable, según informó su directora, Claudia Rolfo, quien resaltó el alto nivel de participación y la satisfacción tanto de los niños como de sus familias.
“La evaluación es muy positiva, estamos muy contentos”, expresó la directora. Durante el desarrollo del programa se registraron 77 niños inscriptos, con una asistencia diaria promedio de entre 50 y 60 alumnos. Rolfo destacó además el acompañamiento de las familias, que se manifestaron “muy satisfechas” con la propuesta, algo que quedó reflejado en las devoluciones positivas recibidas durante un reciente taller.
En relación al cierre de las actividades, la directora señaló que, si bien algunos niños evidencian el cansancio propio del final del período, muchos expresaron que extrañarán especialmente la piscina y el servicio de alimentación. La jornada final estuvo marcada por un clima festivo, con disfraces y baile, donde los niños se mostraron “muy felices”.
Rolfo subrayó la importancia de las escuelas de verano como espacios de continuidad educativa y contención. “Es muy valioso para ellos. Hay niños que realmente necesitan no alejarse tanto tiempo del aprendizaje, porque durante las vacaciones se olvidan de cosas. Está bueno que tengan una continuidad”, explicó.
Además del refuerzo educativo, el programa incluyó actividades recreativas como el uso de la piscina y, para los alumnos de mayor edad, una salida a las termas.
Cabe destacar que en la ciudad de Fray Bentos la propuesta de Escuela de Verano también se desarrolló en la Escuela Nº 2, ampliando así el alcance de esta iniciativa educativa y recreativa en el departamento.






























