Organismos internacionales del clima confirmaron que existe una alta probabilidad de que el fenómeno climático **El Niño** se instale nuevamente en la región durante 2026, lo que podría generar un aumento de las precipitaciones en Uruguay y en gran parte de Sudamérica.
Según informó el portal Montevideo Portal, un reporte de la *Administración Nacional Oceánica y Atmosférica* señala que hay *más de un 80% de probabilidad* de que este fenómeno climático se desarrolle en la segunda mitad del año.
El informe elaborado por el *Centro de Predicciones Climáticas* indica que entre *abril y mayo comenzará un cambio gradual en las condiciones del océano Pacífico*, mientras que entre *junio y agosto se produciría un punto de inflexión*, momento en el que la probabilidad de que El Niño se consolide aumentaría aproximadamente al *62%*.
¿Qué es el fenómeno El Niño?
El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando *las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual*. Este cambio altera la circulación atmosférica global y provoca impactos climáticos en distintas regiones del planeta.
En *Sudamérica*, sus efectos más frecuentes suelen ser *precipitaciones por encima de lo normal*, crecida de ríos e incluso *inundaciones en varias zonas*, dependiendo de la intensidad del evento.
# Posibles consecuencias en Uruguay
De confirmarse el escenario proyectado por los especialistas, el fenómeno podría **impactar en Uruguay hacia mediados de 2026**, generando un período con **mayor frecuencia de lluvias y acumulados superiores al promedio habitual**.
Este tipo de situación suele tener efectos tanto positivos como negativos. Por un lado, puede **beneficiar a la producción agropecuaria en épocas de sequía**, pero también **aumenta el riesgo de inundaciones, saturación de suelos y crecidas de cursos de agua**.
Los expertos recuerdan que **El Niño no es un fenómeno permanente**, sino que aparece de forma cíclica **cada dos a siete años**, por lo que su posible regreso en 2026 forma parte de la variabilidad natural del clima.
De todas maneras, los organismos meteorológicos continuarán monitoreando la evolución de las condiciones oceánicas en los próximos meses para confirmar si el fenómeno finalmente se consolida y cuál será su intensidad en la región.





























